Why is so hard love and to be loved back? why? please somebody answer me?
P L E A S E.......
Entre las luces mas bellas, sueña intranquilo mi amor, porque en su sueño de estrellas, mi paso en tierra es dolor, mas si yo pudiera hacerle miel de abeja en vez de sal, al sustentarle la suerte que valiera su soñar
miércoles, marzo 28, 2007
lunes, marzo 26, 2007

YO AMO LA TROPA COSMICA...
Ser tropero es mas que ser parte de una lista de internet, es mas que ser parte de un foro, es la tecnologia al servicio de la solidaridad mundial, es una manifestacion inequivoca de amistad incondicional... Es ejercer la disension sintiendote apoyado y soportado...
GRACIAS POR EXISTIR TROPA COSMICA!!!!!!!!!
miércoles, marzo 21, 2007
TENGO MAL DE ALTURA!!!!!!!!!!
Esto de ser ciudadana del mundo tiene sus ventajas y sus desventajas, ahora resulta que tengo mal de altura y que en sus estadios mas graves, hasta puedo morir de un edema pulmonar. En esta ciudad tan hermosa como es Quito me ha dado una dificultad poder respirar el oxigeno debido a la altura en la que se encuentra y este sintoma me ha persistido por varios dias, ademas de tener un leve mareo, por lo que el Dr. de la Planta me ha indicado una radiografia.
Ahora la biblia "post-moderna" google me hace el diagnostico de lo que tengo y las consecuencias. Bueno, espero sobrevivir hasta el sabado, o aclimatarme...
Esto de ser ciudadana del mundo tiene sus ventajas y sus desventajas, ahora resulta que tengo mal de altura y que en sus estadios mas graves, hasta puedo morir de un edema pulmonar. En esta ciudad tan hermosa como es Quito me ha dado una dificultad poder respirar el oxigeno debido a la altura en la que se encuentra y este sintoma me ha persistido por varios dias, ademas de tener un leve mareo, por lo que el Dr. de la Planta me ha indicado una radiografia.
Ahora la biblia "post-moderna" google me hace el diagnostico de lo que tengo y las consecuencias. Bueno, espero sobrevivir hasta el sabado, o aclimatarme...
lunes, marzo 19, 2007

QUITO I
Estoy en Quito, en este momento. De esta ciudad me ha impresionado su quietud, sus graffitis, algunos de apoyo al comunismo y muchos muchisimos de amor, de enamorados que espero poder fotografiar para ustedes y subir al blog.
Confieso que por razones personales y de salud no estaba muy entusiasmada con este viaje, pero una vez estoy aqui doy gracias por haber venido, es una oportunidad unica y aunque estoy por trabajo vere como saco el tiempo de conocer alguito y contarles.
Llegue el sabado en la noche, hasta ahora no me ha afectado mucho la altura, pero de cuando en vez me siento mareada, con la respiracion alterada y dolor en los oidos.
Manana o en otro momento, les cuento acerca de mi viaje a Otavalos y otros detalles de mi viaje a Ecuador.
viernes, marzo 16, 2007
martes, marzo 06, 2007
sábado, marzo 03, 2007
viernes, marzo 02, 2007
Deicidio: Los que mataron a Dios. Que palabra, siempre mis contactos con Gabriel Garcia Marquez (el gabo para sus intimos que sumamos millones) me aportan algo nuevo. En esta ocasion fue esta palabra que me era desconocida.
Tambien me traen algo de nostalgia, en esta ocasion fue el recuerdo de Barcelona. Aqui les comparto este articulo que descubri en el periodico sobre El Gabo, el boom latinoamericano y Barcelona...
Barcelona, la ciudad que vivió el auge y caída del "boom" latinoamericano
El "boom" es el resultado de "la especial atención que dedicó la editorial Seix Barral a los escritores latinoamericanos contemporáneos
Por A.G. / elcaribecdn.com
Jueves 1 de marzo del 2007 actualizado a las 11:02 AM
Los protagonistas de esta era, cuarenta años después, relacionan tanta fecundidad literaria y vital con dos editores catalanes que transfiguraron el "realismo mágico" en papel de imprenta: Carlos Barral, fundador de Seix Barral, y Carmen Balcells, la "Mamá Grande" de "Gabo" y agente literaria que apostó por él cuando Macondo todavía no era una máquina de producir dinero.
BARCELONA,España..- Gabriel García Márquez escribió "El otoño del patriarca" en Barcelona, la ciudad en que vivió entre 1967 y 1975 y en donde saboreó las mieles de la gloria de "Cien años de soledad" en compañía de una generación única de escritores como Vargas Llosa, Donoso, Cortázar, Bryce o Carlos Fuentes. Los días de vino y rosas de la "gauche divine", la época de esplendor que vivió esta capital entre los sesenta y los setenta, fueron el escenario perfecto para la explosión del "boom" de la literatura latinoamericana. Los protagonistas de esta era, cuarenta años después, relacionan tanta fecundidad literaria y vital con dos editores catalanes que transfiguraron el "realismo mágico" en papel de imprenta: Carlos Barral, fundador de Seix Barral, y Carmen Balcells, la "Mamá Grande" de "Gabo" y agente literaria que apostó por él cuando Macondo todavía no era una máquina de producir dinero. El "boom" es el resultado de "la especial atención que dedicó la editorial Seix Barral a los escritores latinoamericanos contemporáneos. Fue Carlos Barral el verdadero editor de las dos orillas. Y muchos de estos escritores encontraron en Barcelona el lugar amigo desde el cual su fama y su talento irradiaban al resto de la península y del mundo". Así lo explica Rosa Regás, directora hoy de la Biblioteca Nacional de España, que rememora en declaraciones a Efe aquella época. En el ocaso del franquismo, el ambiente liberal de Barcelona y el fervor por las letras hispanas de personas como Barral atrajeron a escritores que en su mayoría huían de las jerarquías militares que sojuzgaban el continente. "Para los que vivimos de la literatura y la disfrutamos, Barcelona fue en aquel momento un lugar privilegiado que, además, coincidió con el despertar de un nuevo coraje para desterrar los usos mojigatos y dictatoriales con los que se nos había educado", asegura Regás, a sus 73 años. "Era una bella ciudad, viva, divertida, culta y abierta. En Barcelona -añade- no sólo se encontraban los escritores, sino los arquitectos, los diseñadores, los editores. Los fotógrafos de la época y la ciudadanía participaba en gran parte en sus debates y en sus conversaciones". García Márquez llegó a la Ciudad Condal en 1967, desde México, donde había escrito "Cien años de soledad", y se quedó hasta 1975, coincidiendo con la muerte de Franco, dejando otra obra maestra y muchos amigos en el camino. "Gabo" conoció desde joven una Barcelona imaginaria a través de los recuerdos de su maestro, Don Ramón Vinyes, uno de esos personajes mágicos y al mismo tiempo reales que enriquecen su obra: este "sabio catalán", librero y dramaturgo emigrado a Colombia a principios de siglo, dirigió los primeros pasos literarios de García Márquez en Barranquilla y le hizo añorar una ciudad que el escritor tardaría años en descubrir. "Barcelona era la puerta a Europa", decía García Márquez en una entrevista a La Vanguardia el año pasado, donde evocaba sus visitas a Perpiñán a ver "El último tango en París" o los primeros dineros que hizo gracias al éxito de "Cien años de soledad". "En los años que viví en Barcelona pasé de no tener para comer -antes, en París, había llegado a pedir en el metro- a poder comprarme casas", dijo el novelista, quien, de hecho, todavía tiene casa en esta ciudad. En aquella edad dorada, los autores del "boom" compartieron bromas, almuerzos, excursiones y tertulias que han reflejado en sus memorias y en las que no faltan referencias a las noches en la discoteca "Bocaccio". "No había en la ciudad -dice Regás- citas previas para cenas, por ejemplo, sino que se improvisaban a partir de presentaciones de libros, de inauguraciones de exposiciones de pinturas o fotografías, de conciertos. Las casas estaban también abiertas. Se podía ir a casa de Gabo y encontrarlo vestido con su mono, dispuesto a conversar. O pasarse por el Bocaccio por la noche y sumarse a una mesa donde se discutía el último proyecto de un arquitecto americano o italiano que acababa de aterrizar". "Ir al restaurante La Mariona y encontrar a Barral que comía con (los editores) Einaudi o Rowohlt y compartir su asado. Así era Barcelona", concluye la autora de "Azul". Bryce cuenta en uno de sus relatos cómo conoció a García Márquez en Barcelona y éste, nada más verle, le espetó: "No me gustan los escritores con corbata, y menos con corbatas como la tuya". "Pues tendrás que acostumbrarte porque tengo 75 como ésta", le respondió Bryce, quien ha definido su casa barcelonesa como una terminal aérea a la que llegaban gentes de todos los lugares. José Donoso dejó escrito que esta generación murió en 1970 en una cena de Nochevieja en casa de Luis Goytisolo en Barcelona. "Cortázar -dice- bailó algo muy movido con (su esposa) Ugné, los Vargas Llosa, ante los invitados que les hicieron rueda, bailaron un valsecito peruano, y luego, a la misma rueda que los premió con aplausos, entraron los García Márquez para bailar un merengue tropical. Mientras tanto, nuestra agente literaria, Carmen Balcells, reclinada sobre los pulposos cojines de un diván, se relamía revolviendo los ingredientes de este sabroso guiso literario". La cuestión cubana, y hasta un deicidio, los separaría definitivamente.
Tambien me traen algo de nostalgia, en esta ocasion fue el recuerdo de Barcelona. Aqui les comparto este articulo que descubri en el periodico sobre El Gabo, el boom latinoamericano y Barcelona...
Barcelona, la ciudad que vivió el auge y caída del "boom" latinoamericano
El "boom" es el resultado de "la especial atención que dedicó la editorial Seix Barral a los escritores latinoamericanos contemporáneos
Por A.G. / elcaribecdn.com
Jueves 1 de marzo del 2007 actualizado a las 11:02 AM
Los protagonistas de esta era, cuarenta años después, relacionan tanta fecundidad literaria y vital con dos editores catalanes que transfiguraron el "realismo mágico" en papel de imprenta: Carlos Barral, fundador de Seix Barral, y Carmen Balcells, la "Mamá Grande" de "Gabo" y agente literaria que apostó por él cuando Macondo todavía no era una máquina de producir dinero.
BARCELONA,España..- Gabriel García Márquez escribió "El otoño del patriarca" en Barcelona, la ciudad en que vivió entre 1967 y 1975 y en donde saboreó las mieles de la gloria de "Cien años de soledad" en compañía de una generación única de escritores como Vargas Llosa, Donoso, Cortázar, Bryce o Carlos Fuentes. Los días de vino y rosas de la "gauche divine", la época de esplendor que vivió esta capital entre los sesenta y los setenta, fueron el escenario perfecto para la explosión del "boom" de la literatura latinoamericana. Los protagonistas de esta era, cuarenta años después, relacionan tanta fecundidad literaria y vital con dos editores catalanes que transfiguraron el "realismo mágico" en papel de imprenta: Carlos Barral, fundador de Seix Barral, y Carmen Balcells, la "Mamá Grande" de "Gabo" y agente literaria que apostó por él cuando Macondo todavía no era una máquina de producir dinero. El "boom" es el resultado de "la especial atención que dedicó la editorial Seix Barral a los escritores latinoamericanos contemporáneos. Fue Carlos Barral el verdadero editor de las dos orillas. Y muchos de estos escritores encontraron en Barcelona el lugar amigo desde el cual su fama y su talento irradiaban al resto de la península y del mundo". Así lo explica Rosa Regás, directora hoy de la Biblioteca Nacional de España, que rememora en declaraciones a Efe aquella época. En el ocaso del franquismo, el ambiente liberal de Barcelona y el fervor por las letras hispanas de personas como Barral atrajeron a escritores que en su mayoría huían de las jerarquías militares que sojuzgaban el continente. "Para los que vivimos de la literatura y la disfrutamos, Barcelona fue en aquel momento un lugar privilegiado que, además, coincidió con el despertar de un nuevo coraje para desterrar los usos mojigatos y dictatoriales con los que se nos había educado", asegura Regás, a sus 73 años. "Era una bella ciudad, viva, divertida, culta y abierta. En Barcelona -añade- no sólo se encontraban los escritores, sino los arquitectos, los diseñadores, los editores. Los fotógrafos de la época y la ciudadanía participaba en gran parte en sus debates y en sus conversaciones". García Márquez llegó a la Ciudad Condal en 1967, desde México, donde había escrito "Cien años de soledad", y se quedó hasta 1975, coincidiendo con la muerte de Franco, dejando otra obra maestra y muchos amigos en el camino. "Gabo" conoció desde joven una Barcelona imaginaria a través de los recuerdos de su maestro, Don Ramón Vinyes, uno de esos personajes mágicos y al mismo tiempo reales que enriquecen su obra: este "sabio catalán", librero y dramaturgo emigrado a Colombia a principios de siglo, dirigió los primeros pasos literarios de García Márquez en Barranquilla y le hizo añorar una ciudad que el escritor tardaría años en descubrir. "Barcelona era la puerta a Europa", decía García Márquez en una entrevista a La Vanguardia el año pasado, donde evocaba sus visitas a Perpiñán a ver "El último tango en París" o los primeros dineros que hizo gracias al éxito de "Cien años de soledad". "En los años que viví en Barcelona pasé de no tener para comer -antes, en París, había llegado a pedir en el metro- a poder comprarme casas", dijo el novelista, quien, de hecho, todavía tiene casa en esta ciudad. En aquella edad dorada, los autores del "boom" compartieron bromas, almuerzos, excursiones y tertulias que han reflejado en sus memorias y en las que no faltan referencias a las noches en la discoteca "Bocaccio". "No había en la ciudad -dice Regás- citas previas para cenas, por ejemplo, sino que se improvisaban a partir de presentaciones de libros, de inauguraciones de exposiciones de pinturas o fotografías, de conciertos. Las casas estaban también abiertas. Se podía ir a casa de Gabo y encontrarlo vestido con su mono, dispuesto a conversar. O pasarse por el Bocaccio por la noche y sumarse a una mesa donde se discutía el último proyecto de un arquitecto americano o italiano que acababa de aterrizar". "Ir al restaurante La Mariona y encontrar a Barral que comía con (los editores) Einaudi o Rowohlt y compartir su asado. Así era Barcelona", concluye la autora de "Azul". Bryce cuenta en uno de sus relatos cómo conoció a García Márquez en Barcelona y éste, nada más verle, le espetó: "No me gustan los escritores con corbata, y menos con corbatas como la tuya". "Pues tendrás que acostumbrarte porque tengo 75 como ésta", le respondió Bryce, quien ha definido su casa barcelonesa como una terminal aérea a la que llegaban gentes de todos los lugares. José Donoso dejó escrito que esta generación murió en 1970 en una cena de Nochevieja en casa de Luis Goytisolo en Barcelona. "Cortázar -dice- bailó algo muy movido con (su esposa) Ugné, los Vargas Llosa, ante los invitados que les hicieron rueda, bailaron un valsecito peruano, y luego, a la misma rueda que los premió con aplausos, entraron los García Márquez para bailar un merengue tropical. Mientras tanto, nuestra agente literaria, Carmen Balcells, reclinada sobre los pulposos cojines de un diván, se relamía revolviendo los ingredientes de este sabroso guiso literario". La cuestión cubana, y hasta un deicidio, los separaría definitivamente.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



