Suelte la piedra
Por Saulo Hidalgo
León Bloy, un famoso escritor francés de fama internacional, que pasó de una espantosa desesperación y amargura cuando era ateo, a una paz y tranquilidad impresionantes cuando se volvió creyente, escribió la siguiente declaración: “Jamás las cosas sucedieron tan amargamente como mi enfermiza imaginación me las había anunciado” La verdad es que nuestra vida se desenvuelve dentro de una cantidad de pensamientos negativos y destructivos acerca de lo que merecemos y de lo que no merecemos, que terminamos por convertirnos en nuestros propios enemigos, y por tanto nuestra actitud se convierte en amargada y resentida hacia los que nos rodean. Tenga mucho cuidado en como piensa acerca de usted mismo(a). Muchas veces la mente nos atrapa en un juego de fatalismo acerca de cosas que no sucederán sencillamente por que Dios no permitirá que nos sucedan. Tal vez usted tenga razones válidas para sentirse como se siente por que le ha tocado pasar por cosas que nadie merece pasar, por un divorcio, por un abuso físico, sexual o verbal, por el despido de un empleo, por la pérdida de un ser querido, por una incomprensión por parte de alguien que usted ama, por alguna condición física irreparable, por tener que lidiar con una enfermedad crónica o con una autoestima baja, por haber sido traicionado(a) por alguien que se aprovechó de usted, etc. Son experiencias dolorosas que tienen que ser superadas solamente por usted.
Ya ha pasado demasiado tiempo y usted todavía permanece en la misma posición. Es tiempo de permitir que llegue la sanidad a su corazón y a su vida; es tiempo de dejar la autocompasión y las excusas y deshacerse de la mentalidad de víctima. Es como si Dios le dijera: ¡Ya está bueno de estar derrumbados y detenidos, pónganse a caminar hacia la promesa de una mejor vida que yo tengo para ustedes! Tome todo lo que Dios le ha dado, ¡que es mucho! , y aprovéchelo al máximo.
Andrea Bocelli en la canción “Viviré”, que interpreta junto a Gerardina Trovato, cantándole a una joven que se queja por lo que entiende que no tiene, le dice “Por qué eres tan injusta, niña mimada, teniendo todo, pareces no tener nada”. No sea injusto(a) con usted mismo(a) .
Una cosa que necesitamos aprender, no importa la edad que tengamos, es a vivir. No se atormente más pensando y sufriendo por cosas que ya pasaron, que se quedaron atrás y que usted no puede hacer que vuelvan. Levántese de ese monte en el que se ha quedado estancado(a) y siga el camino que Dios le quiere trazar. Por favor: ¡Viva! Pase de tener sed a ser un río de agua viva, del cual todo el que se le acerque sea bañado. Pase de tener un corazón demandante a tener un corazón ofertante, de tener un corazón que pide a un corazón que da.
Mientras tanto, le pido que suelte las piedras con las que por tanto tiempo se ha estado golpeando usted mismo(a) acerca de lo que usted merece o no merece. Es posible que tenga heridas emocionales muy profundas, pero no permita que su pasado determine su futuro. No deje que los sentimientos de amargura y rencor del pasado, envenenen su futuro. No permitas más piedras en su mano ni contra usted mismo(a) ni contra otras personas.
Suéltelas y déjelas en el suelo para siempre. Herb Cohen dijo: “Usted y yo no vemos las cosas como son. Las vemos como somos nosotros. Si estamos heridos, todo nos va a lastimar.
Entre las luces mas bellas, sueña intranquilo mi amor, porque en su sueño de estrellas, mi paso en tierra es dolor, mas si yo pudiera hacerle miel de abeja en vez de sal, al sustentarle la suerte que valiera su soñar
martes, febrero 06, 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario